
Hoy quiero confesarte lo que siento
¿ilusión?, ¡suspiro incalculable!
¡inmedible, basto e intocable!
fuerte y ponderoso como el viento.
Mi fiebre de treinta y ochos grados,
el chocolate sobre el helado,
corazón de las rosas en capullo,
caricias de infante en arrullos.
Tus ojos, el espejo de tu alma
la niebla difuminada al alba
indómita sonrisa de los niños.
El día de más del bisiesto año
la primera lluvia de primavera
sentir mi respiración a tu vera.

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